
es verdad que hay
días que uno cree muertos y que de un momento a otro se vuelven en los mejores, es como el lado interesante de la vida, ese que le da
saborcito y es bastante agradable, es que hay veces que uno pierde la capacidad de asombro y todo pasa
desapercibido o simplemente se pierde la fe de que lo inesperado llegue.
pero yo soy un vivo ejemplo de que eso pasa, de que caminar por la
ciudad en lugares agradables, caminar con
solcito sin esperar nada mas que caminar y
reírte un poco, que comerte un chocolate de 100 pesos te puede arreglar la vida y reafirmar que lo que se vive es bonito, que vale la pena vivirla aunque a menudo sea fea y nos cueste estar en pie.
y por eso agradezco, agradezco estar vivo y poder caminar y comer un chocolate de 100.
gracias.